México y la guerra comercial de Estados Unidos contra China

VIERNES, AGOSTO 30, 2019

COMERCIO EXTERIOR Y ADUANAS

Quienes no conocen el pasado están condenados a repetirlo y el ascenso de una potencia conduce casi invariablemente a una confrontación militar con el poder dominante, son dos máximas de la política internacional. Estados Unidos y Reino Unido establecieron las reglas de convivencia a partir de la Segunda Guerra Mundial, lo que hoy Trump y Boris Johnson buscan demoler, poniendo en peligro la paz y prosperidad globales.

China es una cultura milenaria que jamás claudicará frente a Trump. Se trata de una dictadura o de una meritocracia en el mejor de los casos donde las libertades políticas y de expresión no existen. Éste es quizás el principal punto de desencuentro con occidente, pues en lo económico se han dado grandes beneficios para consumidores e inversionistas en el mundo desde que Deng Xiaoping abrió China a la economía de mercado librando de la miseria a cientos de millones de personas.

El presidente Trump se ha lanzado contra China imponiendo aranceles sin medida, desestabilizando mercados financieros e incrementando la posibilidad de una gran recesión. Sus reclamos en su mayoría son los de todos: China subsidia deslealmente a su industria y viola derechos de propiedad intelectual. En EU ha aumentado el rechazo de granjeros, consumidores y empresas a su guerra comercial. Torpemente excluyó a su país del TPP que buscaba crear un bloque comercial de aliados en el Pacífico frente a China.

Carece de fundamento declarar a China un país manipulador de moneda y ordenar a sus empresas salirse de ahí. La estrategia de Trump es errónea al alejar aliados clave abriendo muchos frentes comerciales, como hará en breve contra la Unión Europea, de paso alentando el Brexit y forzando un acuerdo con Japón como lo hizo antes con Corea del Sur y con México.

Cómo hacerle frente al país que se ha propuesto ser la mayor potencia económica, política y militar es el dilema. El producto chino ya es mayor que el americano medido en PPP. La iniciativa de La Franja y la Ruta le ha permitido a China comprar aliados por doquier mientras espera concretar el acuerdo comercial más grande del mundo (el RCEP).

México tiene un gran déficit comercial con China, reflejo del superávit que tiene con EU, importando insumos chinos que se incorporan en productos exportados. La guerra comercial ha propiciado en México inversión para exportar a EU, a la vez que México no podrá negociar un acuerdo comercial con China, pues el TMEC se lo impide.

Ante la perspectiva de perder la reelección caso provoque una crisis económica, Trump podría ceder en el grado de ambición frente a China para luego cantar victoria y buscar ganar puntos electorales. China podría calcular qué tanto le conviene evitar la reelección de Trump o favorecerla dependiendo de su visión de largo plazo, algo de lo que Trump carece.

Persiste el cómo deberá el mundo occidental enfrentar el surgimiento de China. La guerra comercial aumenta las enormes tensiones en Corea del Norte, Taiwán, el mar del Sur de China y Hong Kong, que podrían convertirse en polvorín. Un arreglo duradero sólo se logrará con el concurso de todas las potencias occidentales y asiáticas para buscar la cooperación y evitar el conflicto con China y su hoy cercano aliado, Rusia. EU debe recalibrar su estrategia para enfrentar a China, haciendo aliados y buscando reglas claras de coexistencia entre dos mundos distintos.

Copyright© 2016 | Grupo 365 Derechos Reservados